Los Costos de un mal servicio web

Al contratar servicios de Internet baratos, su empresa corre el riesgo de que las pérdidas resulten mucho mayores al supuesto ahorro en gastos.

Estos diez años de operación dentro de la industria del Internet, nos han permitido conocer las dos caras de la moneda. Hemos visto cómo algunos proyectos en México han resultado casos de éxito, pero también, lamentable decirlo, nos hemos enterado de muchas, muchas historias de terror.

Al contratar cualquier tipo de servicio, usted lo sabe, se deben tomar en consideración diversos factores, no únicamente el precio. Es decir, la opción más económica no siempre será la más rentable. En el caso particular del Internet, la contratación de servicios abarca las siguientes seis categorías:

1. Conexión a Internet
2. Hospedaje y registro de dominios
3. Correo electrónico
4. Diseño de páginas web
5. Posicionamiento en buscadores
6. Promoción en buscadores

Por ejemplo, al contratar un servicio de hospedaje compartido (shared hosting) para su sitio web, si tuviese que decidir, digamos, entre un paquete económico de $50 usd anuales o un servicio profesional de $175 usd anuales, ¿Cuál de los dos eligiría usted?

A simple vista, la mejor alternativa sería la primera opción, ya que estamos hablando de poco más de un 70% de ahorro en el costo del servicio. Esto es lo que piensan y concluyen muchos usuarios en México, pero lamentablemente las cuentas no siempre terminan resultando así. Ese supuesto ahorro de $125 usd, para su sorpresa, puede revertirse y convertirse en un gasto mucho mayor que esa cantidad.

posicionamiento web

Usted obtiene aquello por lo que paga

En la práctica, un hospedaje web económico se traduce con frecuencia en un servicio, soporte y operación igual de económico. Para entender mejor de qué estamos hablando, basta con imaginar qué costo representaría para su empresa caer en alguno de los siguientes escenarios:

a) Permanecer una o dos veces al año sin correo electrónico durante un par de días.

b) No poder comunicarse por correo electrónico con determinados clientes (además de no estar enterados que ese problema existe en su empresa).

c) Sus clientes y prospectos no puedan accesar su sitio web una de cada diez veces que intenten hacerlo (aunque el proveedor prometa un servidor funcionando el 99.99% del tiempo).

d) Su sitio web ha sido hackeado y permanecerá fuera de operación, en el mejor de los casos, de uno a tres días.

e) El soporte del proveedor se limita a las funciones básicas, por lo que su negocio no cuenta con un soporte técnico para resolver contingencias distintas a los problemas cotidianos.

Si usted contrata un plan de hosting económico, es muy probable que su negocio se encuentre tarde o temprano en cualquiera de estas cinco situaciones planteadas o, lo que es peor aún, en una combinación de ellas. Así es que si la cuantificación del daño resulta en $100, $1,000 o $10,000 usd debido a que su sitio web no estaba en operación en el preciso momento en que su empresa se disponía a cerrar un negocio, los $125 usd de supuesto ahorro, en realidad no significan nada comparados con el costo de tales pérdidas.

Supuestos ahorros en diseño web

De igual forma, aunque en este caso el daño económico puede resultar mucho mayor por tratarse de la promoción de su negocio, los paquetes de diseño web económicos pueden convertirse en un verdadero problema para su empresa. Veamos enseguida cómo, por qué razón y en qué casos puede llegar a suceder esto.

Dependiendo del tamaño y características, el desarrollo de un sitio web económico cuesta en promedio en nuestro país de $500 a $2,000 usd (un precio menor a este rango es prácticamente la adquisición de una plantilla con unas cuantas páginas) y un sitio web profesional de $3,000 a $5,000 usd. Si adquiriésemos un sitio estándar económico de $1,500 usd en vez de uno profesional de $4,000 usd, esto nos representaría una reducción promedio de $2,500 usd en el costo del proyecto, equivalente a un 62.5% de ahorro en el diseño del sitio web.

Sin embargo, en la práctica, un sitio web económico se traduce por lo general en una herramienta poco efectiva para dar servicio a los clientes y promocionar el negocio. Para comprender mejor esto, imaginemos qué costo representaría para su empresa caer en alguno de los siguientes escenarios:

a) Usted supone que el sitio está siendo visitado por clientes y prospectos, pero en realidad su página web no está promocionando sus productos y servicios (la página web no se puede localizar a través de buscadores).

b) El sitio web es tan lento, que sus clientes, en el mejor de los casos, tratan de usar otro medio para obtener la información de los productos o servicios que su empresa ofrece, con el riesgo de que terminen adquiriendo los de su competencia.

c) Su sitio web no contiene la información que los clientes requieren, ni en cantidad ni en el detalle necesario.

d) Su página web cuenta con un diseño gráfico atractivo pero carece de una estrategia comercial que vaya de la mano con la estrategia global de su negocio.

e) La administración del contenido, necesaria para mantener actualizado el portafolio de productos y servicios, se ha tornado en un cuello de botella.

Entrar en alguna de estas situaciones puede costarle a su empresa desde unos cuantos miles de dólares hasta cuantiosas pérdidas por la baja en penetración de mercado. Esto ocasionado por un supuesto ahorro de $2,500 usd en el diseño del sitio web. Lo que los empresarios en nuestro país desconocen, es que la diferencia en precio entre un sitio web económico y uno profesional, se debe a que éste último incluye el servicio de posicionamiento en buscadores.

Un servidor sigue sin comprender cómo es que un empresario llega a creer que con mil dólares puede promover un negocio a nivel nacional e inclusive mundial. Basta con echarle una mirada a los costos de las campañas en medios tradicionales de prensa, radio y televisión, la inversión en ferias y exposiciones o los gastos de publicidad en páginas amarillas, para entender que lo que ofrecen muchas agencias de diseño web en nuestro país a través de sus paquetes económicos, que incluyen hospedaje, diseño web y supuestamente promoción, son simple y sencillamente un absurdo.

Para conocer la verdad de las cosas y poder tomar mejores decisiones, se requiere tan sólo hacer algunas sumas y restas (cuantificar los costos y los beneficios). Como en cualesquier otra industria, al invertir en proyectos de Internet, lo barato puede resultar muy caro. Si no, que le pregunten a todas aquellas empresas que han vivido historias de terror por haber contratado servicios de una calidad inferior a la requerida.

Por: Ing. Jorge A. Mendoza

Fuente: informaticamilenium.com.mx