La verdad de Google

Google se ha convertido en una marca, y según algunos estudios, en una de las marcas más conocidas de Internet. Alrededor de Google se forman comunidades interesadas en aprovechar a fondo sus recursos de búsqueda, en hallar formas divertidas o insólitas de usarlo (los Google hacks), y, sobre todo en posicionar sus webs en su índice de forma destacada. Ya sean profesionales o webmasters, todos anhelan descubrir los algoritmos de Google: la nueva piedra filosofal.

posicionamiento web
Google no lo revelará, claro; pero sí facilita una serie de directrices que, según ellos, favorecerán que Google vea con buenos ojos las webs que los aplican. Pero ahora nos centraremos en la filosofía general que Google recomienda a los autores de páginas webs. Básicamente, los consejos de Google se resumen en: Haz una página de calidad, con buenos y abundantes contenidos; preocúpate de que los visitantes de tu página encuentren lo que están buscando, y el posicionamiento vendrá por sí solo. Google reconocerá la calidad de tu web.

Cuanto más contenido tengas en tu página, más probable será que te encuentren. Después de todo, Google, como los demás buscadores, se basa en el texto, y cada frase y cada palabra presente en tu web es una oportunidad para que alguien te encuentre. Y si tu web es práctica y útil a sus usuarios, es más probable que consigas que otras webs te enlacen, y ése es uno de los factores que Google tiene más en cuenta al establecer la relevancia de un sitio. Pero ese consejo, del que se hacen eco muchos googlingenuos, se basa en una premisa falsa: que Google sabe reconocer la calidad.

Google es sólo un montón de ordenadores, software y fórmulas matemáticas. Es tan incapaz de reconocer la calidad de los contenidos de una web como una máquina fotográfica de decir si un paisaje es bello. Google puede comprobar algunos aspectos que sus creadores le han programado para medir, y según el ingenio puesto en la elección de esos aspectos, Google tendrá mayor o menor probabilidad de acertar al otorgar relevancia a una web sobre otra, pero Google, como podrá confirmar cualquier persona que pase parte de su tiempo usándolo, dista mucho de ser el juez infalible que algunos quieren hacernos creer.

Hay sitios terribles que obtienen muy buenos puestos en Google, y hay webs utilísimas que están enterradas en lo más profundo de él. Por eso mi consejo es: por supuesto, haga una web buena y práctica.